BOLIVIA 2019: LA ANATOMIA DE UN FRAUDE

El reciente proceso electoral en Bolivia dejó muchas dudas sobre el resultado final.

Los principales motivos de cuestionamiento son los siguientes:

I) CUESTIONES INTERNACIONALES:

1) Observadores internacionales acompañaron el proceso electoral en Bolívia; 

2) La OEA emitió una nota muy dura cuestionando el proceso y recomendando que sea realizado el segundo turno con el primer y el segundo colocados (Morales y Mesa);

3) La Unión Europea hizo una manifestación similar;

4) Los problemas relatados por la OEA no se restringen al proceso de revisión, sino también engloban a la campaña electoral, la cual  habría sido asimétrica;

5) Algunos países ya declararon que no irán a reconhecer el resultado del pleito actual, el cual concede la victoria a Morales en el primer turno.

II) CUESTIONES FÁCTICAS:

1) Notícias de la prensa boliviana mostraron urnas en casas residenciais, automóviles  particulares y vehículos de transporte. Personas exibieron listas de votación en la calle a plena  luz del dia;

2) El Vicepresidente del TSE renunció durante el proceso de conteo;

3) Hubo una interrupción injustificada e inexplicable del proceso de cómputo de los votos;

4) Acontecieron por lo menos otras 2 largas interrupciones en la alimentación de los datos en el sítio oficial, una de las cuales com más de 12 horas, sin que hubiesen explicaciones oficiales para esas paralizaciones secundarias; 

5) Varias veces la fuente oficial de resultados estuvo inaccesíble, o bloqueada, o fuera del aire;

6) El link para la página central del TSE, al apuntar para el contaje oficial, indicaba directamente una totalización solamente de los votos en Bolívia (sin los votos internacionales), induciendo al error a las personas que acompañaban el conteo remotamente (para acceder a los datos consolidados con los votos internacionales era necesario activar otra opción en el menú);

7) Varias veces los miembros del governo daban entrevistas explicando y defendiendo los procedimientos de los órganos responsables, dejando clara una superposición entre gobierno y organismos electorales;

8) Existieron urnas oficialmente invalidadas y con la recomendación que sean realizadas nuevas votaciones;

9) Los votos realizados exclusivamente en Bolivia determinarian la realización del segundo turno. El resultado de victoria en el primer turno solamente fue alcanzado con el cómputo de los votos internacionales;

10) El candidato oficial Morales se autoproclamó vencedor del pleito antes que resultados concluyentes indicasen eso. La Misión de la OEA recriminó ese hecho a través de la prensa. En ningún momento el TSE/OEP cuestionó, desmintió, censuró o rectificó esa información dada por el candidato.

III) CUESTIONES ESTADÍSTICAS

1) Desde el início del año las lecturas de muestras de los principales institutos de encuestas  indicaban, fuertemente, una gran tendencia de realización del segundo turno;

2) Esa fuerte tendencia fue confirmada por los datos de Viaciencia («conteo rápido»), con un márgem bien amplio en favor de la existencia del segundo turno. Ese resultado fue  «recalculado» posteriormente, alterando en más del 100% el espacio de diferencia entre los candidatos (la diferencia original era del 4.5%, pasó a ser del 10.5%), con datos que a partir de entonces, indicaban la victoria de Morales ya en el primer turno. Buscando en el site del TSE, no se encuentran más informaciones sobre el resultado final del “conteo rápido”; 

3) Lecturas de datos hechas por estudios independientes muestran una concentración muy elevada de secciones en las cuales Morales pasa el 90% del total de votos, muchas veces encima del 95%, incluyendo urnas en las cuales obtuvo el (poco probable) porcentaje de 100% de todos los votos existentes (incluídos la inexistencia de abstenciones, votos nulos o en blanco o para cualquier de los otros candidatos). Eso envuelve un universo de más de 200.000 votos.

4) La realización preliminar de la prueba de Benford en los datos totales de Mesa, bien como de votos en blanco y votos nulos (en el último dígito) indica una fuerte posibilidad de ajuste estadístico no natural en esos 3 conjuntos numéricos, lo que lleva a creer que hubo supresión  de votos de Mesa, con reequilíbrio de números globales dentro del universo de votos nulos y blancos;

5) A ese hecho se suma el hecho que los márgenes de error «coincidentemente» están «a menor» para el candidato Mesa (menos votos de lo que la mayoría de las encuestas  indicaron) y “a mayor» para Morales (tuvo más votos de lo que la mayoría de las encuestas indicaban);

6) El márgem de error tiende a distribuirse homogeneamente entre los candidatos, siendo muy poco probable que ella ocurra «aumentando» a uno de los candidatos (Morales) y «disminuyendo» al otro (Mesa);

7) Cuando faltaban pocos votos a ser contabilizados, y todavia no existia una definición final matemática sobre el pleito, ocurrió una nueva interrupción en la alimentación de los datos en el sítio oficial. Esa interrupción duró más de 12 horas. El site Encuestas Digitales hizo una proyección en el sentido que seria necesario, a partir de entonces, que todos los votos faltantes, más del 70%, pasásen a ser computados a favor de Morales, quebrando, por lo tanto, la proporcionalidad histórica que venía dibujándose hasta el momento (inferior al 50%). Fue lo que se confirmó, y Morales obtuvo a su favor más del 70% de los votos entomces remanecentes;

8) El Candidato Carlos Mesa presentó un estudio demostrando graves problemas en un cuantitativo de votos que totalizan más de 100.000 electores, universo el cual (a la par de todas las otras inconsistencias) tiene potencialidad de revertir el resultado anunciado;

9) Los votos internacionales presentan distorciones estadísticas contundentes, en especial los votos oriundos de Argentina, Brasil y Cuba, los cuales destonan con mucha intensidad del perfil de la distribución numérica de los demás votos. En Argentina, Morales obtuvo el 82.6% de los votos. En Brasil, 70.72%. En Cuba, 83.27%. Los votos obtenidos en esos países cambian el  resultado de la elección, y, por estar más alejados de la central de conteo, se encuentran menos protegidos por procedimientos fiscalizatórios y má vulnerables a las intervenciones fuera de la normalidad;

10) El TSE/OEP presentó al público 3 tipos de resultados: “Conteo Rápido”, TREP y “Cómputo Electoral”. Ellos divergen entre si. Los resultados son los siguientes: 

  • “Conteo rápido”: 43.9% (Morales) X 39.4% (Mesa) – segundo turno;
  • TREP: 46.4% (Morales) X 37,07% (Mesa) – segundo turno;
  • “Cómputo Electoral”: 47.08% X 36.51% – victoria en el primer turno.

11) Los datos del primer resultado del “conteo rápido” coincidieron con los datos de varios institutos de encuestas.

IV) ANÁLISIS

Del punnto de vista de los hechos, lo que se vio fue un ofuscamiento pleno de los princípios de la independencia, de la publicidad, de la transparencia y de la razonabilidad en todo el proceso electoral de Bolivia. Ese hecho, por si solo, ya seria suficiente para deslegitimar el proceso como un todo.

De modo general, lo que se vio fue el organismo de conteo presentando justificativas y explicaciones (muchas de las cuales presentadas por representantes del propio gobierno) para una serie de situaciones oscuras y ofuscadas, al revés de una postura nítidamente clara y  transparente sobre los procedimientos electorales y de conteo. 

Algunas veces lo que ocurrió fue la ausencia de transparencia y de explicaciones adecuadas. Un ejemplo de ello es la primeira interrupción del pleito (domingo a la noche) ocasión en la cual varios observadores internacionales presionaron publicamente al TSE para que informara lo  que realmente estaba sucediendo. 

Son varias situaciones dudosas que, invariablemente, tendieron a beneficiar siempre a la misma candidatura. En la comparación entre el “conteo rápido” y el “cómputo electoral” lo que se verifica es que las diferencias se ampliaron de 4.5% para 10.5%, siendo que casi 100% de la diferencia encontrada entre los métodos fue a favorecer a Morales. 

En una masa de grandes números, los errores e inconsistencias en los datos tienden a  distribuirse randomica y proporcionalmente, siendo imposiblel que uno de los candidatos solamente “aumente” en función de los márgenes de error (Morales creció 3.18%) y el otro candidato solamente “disminuya” por los mismos motivos (Mesa disminuyó 2.89%). 

Lo que se percibe en los datos de conteo (y fácticos) en las elecciones de Bolivia es que existen varias situaciones límites de patrones estadísticos las cuales siempre se resuelven a favor del mismo candidato. Coincidentemente el candidato que tiene el control sobre todo el sistema electoral. No hay un único dato estadístico dudoso que se haya convertido en ventaja para la oposición. 

La posibilidad que varios «milagros estadísticos» (como obtener más del 70% del universo de votos faltantes después de la paralización u obtener a su favor la casi totalidad de los márgenes de error) ocurran sucesivamente y seempre a favor de la misma candidatura, es nula, inexistente.

Las tendencias más modernas de las investigaciones sobre fraudes numéricas (fiscales, contables, bancarias, presupuestárias) actualmente en voga en el mundo apuntan para la lógica que a veces es casi imposible detectar las pruebas concretas de adulteración de los números (principalmente cuando el principal interesado controla las instancias de generación de los números), e en ese caso, la comprobación de fraudes y de inconsistencias se da a través de análisis de patrones numéricos.

Esa lógica fue aplicada em casos como Enron, FIFA y Deutschebank. También fue la lógica del famoso caso de Al Capone.

En todos esos casos, solamente después de la constatación de anomalias estadísticas y probabilísticas es que se consiguió dectectar concretamente algo de lo que muchas personas ya tenian una fuerte percepción: Existencia de fraudes y maquillajes numéricas. 

La misma lógica también se aplica a datos numéricos electorales. Bajo esa óptica, no hay de que dudar: Todo indica que hubo fraude en Bolivia en 2019.

De los 3 resultados presentados por el TSE/OEP, 2 indicam la necesidad de realización de un segundo turno.

La regla de victoria en primer turno tiene una finalidad clara: Que exista una candidatura vencedora sobre la cual no quepan dudas, con el objetivo de la Paz Social, Equilíbrio Político y Estabilidad Económica. 

De ningún modo esos objetivos serán alcanzados con el resultado proclamado por el TSE boliviano. Por lo contrário, la tendencia es que varios países y organismos internacionales pasem a no reconocer, o cuestionar, o dudar, del resultado final del proceso electoral boliviano. 

Como se sabe, eso va a significar un largo período de consecuencias políticas, económicas, diplomáticas, estructurales, con elevación del grado de riesgo, caida en los ratings económicos, caida en el grado de inversiones, reducción de valores de los títulos bolivianos en el mercado internacional, fuga de capital financiador, aumento de tasas de impuestos de deudas oriundas en Bolívia, y reducción del «lastre social» que sustenta la actividad económica (y la moneda) boliviana. Resumiendo, el mayor perjudicado será el pueblo boliviano, que va a acabar pagando por un proceso electoral manchado por la intensa y consistente sospecha de fraude.

Vale el dicho de «la mujer del César» en el Imperio Romano: La emperatriz, no solo debe ser  honesta. Es importante que la sociedad también tenga esa percepción.

Es muy común que procesos electorales conturbados y dudosos generen gobiernos deslegitimados y de baja calidad, los cuales, inevitablemente, acaban terminando en crisis sociales, políticas y/o económicas. Reconocer que el resultado es altamente dudoso, y que otro resultado debe ser producido con más consistencia (sea com la realización de un segundo turno, sea con la realización de un nuevo pleito) es la mejor cosa que las autoridades bolivianas pueden hacer en favor de su Pais y de su Pueblo.

Captions con algunos de los datos citados en el texto: